ARTÍCULOS DE OPINIÓN

Por primera vez, el Sur es un referente para nosotros

Publicado en Embajada de Venezuela en España, 2/10/2012

Juan Carlos Monedero, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid

Siempre que se acerca el desenlace de un proceso electoral, se exacerban los nervios y, aquellos que ya se dan cuenta de que no van a ganar, empiezan de alguna manera a romper las reglas del juego.

Yo ando dándole vueltas a por qué Capriles está traicionando a la clase media que se había vuelto a emocionar, una parte de ella, con esa oposición que finalmente decidió dejar a un lado la guarimba, los golpes de Estado, los sabotajes, los paros patronales y que había empezado a jugar a las elecciones desde unos presupuestos de limpieza y cumplimiento de las reglas. Read more

Locos, engañados y sinvergüenzas

Artículo publicado en La Iguana TV el 17 de julio de 2012

En la película Matrix, uno de los luchadores de la resistencia, Cypher, decide traicionar a sus compañeros y a sus propias ideas para entregarse en brazos del enemigo. La realidad le parece demasiado “real” y prefiere condenarse a la felicidad de la mentira que le otorga la Matriz. Cuando negocia su traición, y mientras disfruta en un caro restaurante de una comida falsa, afirma contemplando un trozo de carne pinchado en su tenedor: “Yo sé que este filete no existe. Sé que cuando me lo puse en mi boca, la Matrix le dice a mi cerebro que es jugoso y delicioso. Después de 9 años, ¿sabes lo que he aprendido? La ignorancia es felicidad”. Quiten el filete y pongan un traje, un vestido, un carro, joyas, adornos…

En 1553 Étienne de La Boétie escribía “La servidumbre voluntaria”, un texto contra las monarquías absolutas y, en concreto, contra su capacidad de condenar a los pueblos a la sumisión. ¿Cómo los menos son capaces de someter a los más? En esas páginas, el joven abogado francés recordaba que “la primera razón de la servidumbre voluntaria es la costumbre”. ¿Y no es acaso a través de la educación –o de su ausencia- como lograron las oligarquías de América Latina frenar los procesos de cambio? Que siempre mandaran los mismos. Que hicieran del gobierno una suerte de latifundio regentado por cuatro familias que presentaban la gestión de lo público como una propiedad privada. ¿Cómo iba a gobernar el pueblo? Su argumento siempre fue el mismo: no se puede, si pudieras lo empeorarías, si no lo empeorases estropearías otras cosas. ¡Conténtate con lo que tienes! El mismo discurso repetido desde la Revolución Francesa. El poder reservado para los menos. ¿Gobernar el pueblo? ¡La revolución! Y purpurados que iban de la iglesia a la mesa de los ricos bendiciendo que las cosas no cambiaran.

En 2008, en la estación de metro Miranda, una señora de edad rompía un paquete de arroz y se lo lanzaba al entonces Ministro Samán gritando: “¡Quiero pagar el arroz más caro!”. Como un novio perplejo regado de granos blancos, el Ministro entendía la rabia de la señora del Este de Caracas. No en vano, los alimentos decomisados en los supermercados ladrones se vendían a precios populares en las puertas de los mismos establecimientos.

¿Quién quiere pagar las cosas más caras? Esa mujer, en el fondo, sabía lo que hacía. El problema no es que ella pagase más por los alimentos básicos. Tenía con qué hacerlo. El problema es que todo un pueblo cubriese de manera más fácil sus necesidades, porque, en la cadena de intereses, esa señora, al final, recibiría parte de la renta que pagarían los humildes. ¿Qué problema hay en pagar 10 cuando recibes un millón? Pero si las oligarquías dejaban de enriquecerse al pagar el pueblo un precio justo, esa señora dejaba de ser una privilegiada. Esa era su rabia. La misma que la de los que dieron el golpe en España en 1936, en Chile en 1973, en Venezuela en 2002. La rabia de los menos contra los más.

Esa rabia de las oligarquías contra los pobres ya está en la Iliada de Homero. Es sencilla de entender. Desde que el ser humano se hizo sedentario hay monarquías y aristocracias.

Pero ¿qué hay de la sumisión voluntaria de los pobres hacia aquellos que les empobrecen? ¿Cómo entender los obreros que han votado en España a la derecha? ¿Cómo explicar que un minero haya elegido a quien le expulsa de su trabajo? ¿Cómo dar cuenta del desahuciado que vota en Grecia por el que le ha robado su casa? ¿Cómo explicar que haya gente humilde o clases medias que pueden pensar en votar por Capriles en Venezuela?

En la crisis actual que sufre Europa hay dos salidas: que los ricos mantengan su bienestar sobre las espaldas de las mayorías o que las mayorías salgan a la calle a defender, como hace 100 años, sus derechos, con todo el dolor y el sufrimiento que esa pelea va a traer. Ayer se llamaba en América Latina “Consenso de Washington”. Ahora se llama en Europa, “dictados de la Troika”. Lo ejecuta la derecha. En España, el Partido Popular. Los amigos de Capriles.

Mirando las encuestas de Venezuela, es fácil entender que el presidente Chávez saque más de 20 puntos al candidato de la derecha. Sigue sin tener explicación lógica que haya un 25% de venezolanas y venezolanos dispuestos a votar por aquellos que quieren hacer en Venezuela lo que está llevando a España a la ruina. Servidumbre voluntaria. Pero no todos son iguales. Unos lo hacen por locos, otros por engañados. Los peores, por sinvergüenzas.

A los canallas hay que combatirlos. Quieren regresar al pasado para volver a hacer de Venezuela su hacienda. A los engañados hay que hablarles. Despacio. Sin enfado. Hasta dejarles claro qué país tenían hace 13 años y qué país tienen ahora. A los locos… Hay que dedicar más tiempo a los locos. A los que no se atreven a ser dueños de su propia vida. A los que prefieren la mentira a la realidad. A los que no oyeron que una revolución no es una tarea sencilla y no saben lo que signifícale esfuerzo de ganarla y el quebranto de perderla. A los locos hay que decirles lo que Don Quijote a Sancho Panza: “Procura descubrir la verdad por entre las promesas y dádivas del rico, por entre los sollozos e importunidades del pobre”. Para que se sumen a los verdaderos locos. Los que hacen real la utopía. Para que se sumen a los que siguen construyendo esperanza en América Latina ahora que Europa está entrando en una negra noche.

Si esto es una democracia

Artículo publicado en MásPúblico el 27 de junio de 2012

Cuando el poder quiere mantener un privilegio, coloca una ficha en el gobierno. Cuando los trabajadores quieren defender un derecho, o ponen el pecho o se convierten en estadísticas de paro o precariedad.

A la industria de armamento le basta colocar a un ejecutivo suyo en Defensa para conseguir millones de indemnización (mermó el negocio de la muerte con la prohibición de las bombas de racimo) o se sirven de las monarquías como intermediadoras perfectas para vender motores, balas o ruinosos eventos deportivos. Read more

Grecia: el coro aún está deliberando

Publicado en Cuarto Poder, 18 de junio de 2012.

En La gente de Smiley, tercera entrega de la trilogía sobre un emblemático jefe de espías británico, Le Carré narra la derrota final del jefe de los servicios secretos orientales el temible Karla, el comunista y enemigo público número 1 del mundo occidental. Adelantaba así Le Carré lo que sería el fin de la Unión Soviética y la consiguiente desestructuración del mundo nacido de los acuerdos de Yalta, Potsdam y Teherán (donde Grecia cayó del lado capitalista y Hungría del lado socialista). A la altura de 1979, la globalización ya estaba en marcha y a Hayek y a Milton Friedman les habían dado sendos premios Nobel de economía por decir que la receta neoliberal curaba todos los males (incluidos los del capitalismo). Grecia acababa de salir de una dictadura militar y estaba empezando a conocer la dictadura económica que le corresponde al Sur del Norte. Cuando eres periferia, periférico caminas por los rumbos trazados por los centros. Gorbachov terminaría anunciando pedidos impecables de comida rápida en Pizza Hut y Grecia iba a ir acumulando despropósitos a través de una estructura bipartidista y familiar que pudría la política en el lugar donde se alumbró la democracia. Read more

Cuando el coro desafía a Ulises y a los dioses

Publicado en Cuarto Poder, 16 de junio de 2012

Cuando encontraba a un hombre del pueblo gritando,
Ulises le daba con el cetro y le increpaba de esta manera:
“¡Desdichado! Estate quieto y escucha a quienes te aventajan
en bravura; tú, débil e inepto para la guerra, no eres estimado
ni en el combate ni en el consejo. Aquí no todos los aqueos
podemos ser reyes; ni es un bien la soberanía de muchos; uno
sólo sea príncipe; uno sólo rey: aquel a quien el hijo del artero
Cronos ha dado cetro y leyes para que reine sobre nosotros.

HOMERO, La Ilíada

En Las suplicantes de Esquilo, las danaides huyen desde Egipto a Argos, ciudad de sus antepasados, escapando de los hombres que quieren desposarlas. En Argos, el rey Pelasgo, ante el altar de Zeus donde se han refugiado las suplicantes, delibera qué hacer después de escuchar al coro de las mujeres amenazadas: denegar las demandas de asilo sustentadas por el mandato de Zeus (dar protección a los descendientes de la ciudad que suplican), o enfrentar la guerra con los egipcios, quienes lucharán para recuperar el botín que suponen las mujeres huidas. Read more

El 15M a la luz de una vela y una esperanza

Publicado en Cuarto Poder, 12 de mayo de 2012.

¿Quién define a un movimiento que celebra su aniversario no cuando corresponde sino cuando decide que le hace falta? ¿Quién se atreve a definir la libertad? ¿Quién acierta a decir en qué lugar del río -la fuente, el mar, el cauce, los afluentes-, está su esencia? ¿Quién pone nombres a lo material sin querer quedarse con ello? ¿Quién encierra con palabras una manera de hacer las cosas que nadie puede robar pero que cualquiera puede apropiarse de ella? ¿Quién que no haya reído con el 15M puede explicarlo? ¿Quién al que el 15M haya hecho llorar puede desenredarlo? Read more

En defensa de la República

Publicado en Cuarto Poder, 13 de abril de 2012.

Juan Carlos Monedero *

Fue la Constitución de la II República la que rompió con el Estado unitario. Daba paso así al reconocimiento de entidades regionales autónomas que cabían en España siempre y cuando esa diferente España se pensara igualmente a sí misma de manera diferente. Hablar catalán o vasco o gallego no era “ladrar” sino expresarse en lenguas propias que cabían bajo un paraguas de identidad hispánica que no fuera una cárcel trazada por un españolismo rancio y caduco. Read more

Alguien se quedó dormido

Publicado en Cuarto Poder, 12 de marzo de 2012

“habrá otro –entre sí decía–
más pobre y triste que yo
y cuando el rostro volvió
halló la respuesta viendo
que otro sabio iba cogiendo
las hierbas que él arrojó”
(Calderón de la Barca)

No hace falta mirar muy atrás para que la comparación sea pasmosa, cruel o insólita.  Tanto,  que los insultos de ayer se han convertido, en esta España de la restauración popular, en piropos cotidianos. Los comentarios jocosos o las miradas conmiserativas se han tornado expresiones recurrentes de envidia y anhelo. “¡Currela!”. “Pues quién pudiera… ¡Currito!”. “Eso era antes de los minijobs… ¡Mileurista!” Pues los cinco millones de parados y algunos millones de trabajadores con sueldos bien por debajo firmarían hoy con los ojos cerrados esa condición. Y los ejemplos no se acaban. Todos los que se acuerdan de la huelga general de 1988 contra el Plan de empleo juvenil  –cuando se popularizó la pintada “hazte empresario: el gobierno te pone los esclavos”– miran con nostalgia esos momentos en donde el deterioro parecía un paréntesis y la vida un crucero donde camareros sin rostro brindaban anocheceres donde no se acababa la música. Sindicatos,  sindicalistas y trabajadores también recuerdan esos tiempos en donde se luchaba –se luchaba aunque sin exagerar– por la jornada laboral de 35 horas. Ahora, que nos vamos hacia las 40-45 horas semanales –los privilegiados, que el resto hace tiempo que las pasaron–, aquella idea del recorte del tiempo de trabajo para que trabajáramos todos (y, al tiempo, trabajáramos para vivir y no al contrario) es vista con la nostalgia con la que Jorge Manriqueveía los tiempos de su padre, el de las coplas, ya pasado a mejor vida (y corría el siglo XV). Quién pillara hoy un contrato basura de los de antaño. Read more

La reforma de la Ley Electoral

Publicado en Getafe Capital N° 211, 30 de junio de 2011

Como se recoge en el libro No nos representan, el movimiento ha expresado con claridad su opinión sobre la reforma electoral: “¡Vota y no te metas en política! Es la propuesta que nos hacen cada cuatro años. Pero queremos ir a votar, no ir a fichar. Queremos cambiar la ley electoral, para que podamos participar de otras maneras y también para que sea verdad que todos los votos valgan lo mismo. Queremos que los programas electorales tengan el valor de un contrato […]. Queremos jueces que sean realmente independientes de la política, del dinero y de los propios intereses particulares de los jueces. Queremos que los corruptos estén fuera de la política y que nuestra voz vaya más lejos que una simple papeleta”. Es un lugar común del 15-M entender que el Parlamento no representa la pluralidad de España. En los últimos treinta años ha habido una profunda pérdida de demodiversidad. Si el PP y el PSOE rondaban el 60% del Parlamento en los comienzos de la democracia, hoy prácticamente lo copan. La ley electoral, el voto útil, los medios que sólo hablan de dos partidos, el coste de las campañas han cartelizado la política española. Una vez cartelizada, la está americanizando, caminando hacia un sistema con dos grandes partidos cuyas diferencias son de grado. De ahí que no sea extraño el “Ni PSOE ni PP” del movimiento. Read more

El factor K

Publicado en Cuarto Poder, 28 de octubre de 2010

Desde la muerte de Perón, no le dolía tanto a la Argentina la pérdida de un Presidente. Muy al contrario, habían sacado del palacio de gobierno a algunos de ellos por no cumplirle al pueblo. E incluso a otros que habían gozado de respeto, como Raúl Alfonsín, se los llevó la gloria de la historia a rincones de olvido por una transición rendida al poder de unos militares asesinos y arrogantes. Read more